En Signes & Uribe Abogados, despacho de abogados penalistas en Valencia dirigido por Borja Signes, seguimos obteniendo resoluciones favorables en asuntos de especial complejidad técnica. En esta ocasión, hemos logrado una nueva absolución por delito de estafa en un procedimiento enjuiciado en Zaragoza, relacionado con una operativa fraudulenta a través de Wallapop y Bizum.
Este tipo de procedimientos son cada vez más frecuentes. Muchas investigaciones por estafa informática, estafa por Bizum o fraude en compraventas online arrancan con una apariencia inicial muy contundente: una cuenta bancaria receptora, una titularidad formal, unos movimientos de dinero y una denuncia de la persona perjudicada. Sin embargo, en Derecho Penal no basta con una apariencia. Para condenar, hace falta una prueba de cargo sólida, suficiente y concluyente que permita atribuir los hechos a una persona concreta sin dudas razonables.
Y precisamente ahí estuvo la clave de esta defensa penal.
Un caso de estafa con Bizum y Wallapop que terminó en absolución
Los hechos partían de una denuncia formulada tras una operación iniciada en la plataforma Wallapop. La perjudicada creyó estar recibiendo un pago, cuando en realidad acabó realizando varios envíos de dinero mediante Bizum, con un perjuicio económico total de 1.600 euros. A partir de ahí, la investigación se dirigió contra la persona que figuraba vinculada formalmente a la cuenta receptora.
Pero una cosa es que exista un fraude, y otra muy distinta que pueda acreditarse, con la certeza exigida en un proceso penal, que el acusado fue realmente el autor de la maniobra defraudatoria o que participó conscientemente en ella.
Ese matiz, que en muchas ocasiones marca la diferencia entre una condena y una absolución, fue determinante en este procedimiento.
La defensa penal no consiste en discutir lo obvio, sino en desmontar imputaciones sin prueba suficiente
En este asunto nadie discutía que la denunciante había sido víctima de una estafa. Lo verdaderamente importante era otra cuestión: si existían pruebas bastantes para sostener que nuestro cliente había intervenido en el engaño, había abierto la cuenta bancaria utilizada, había dispuesto del dinero o se había beneficiado realmente de la operativa fraudulenta.
La respuesta judicial fue clara: no.
La sentencia absolutoria pone el foco en algo que en muchas causas por estafa se olvida con demasiada facilidad: la titularidad aparente de una cuenta, por sí sola, no equivale automáticamente a autoría penal. En delitos cometidos por internet, con apertura online de cuentas, suplantaciones de identidad, uso de documentación ajena o estructuras de “mulas bancarias”, la identificación del verdadero responsable exige una investigación mucho más profunda.
Cuando esa investigación no cierra todos los extremos necesarios, el proceso penal no puede terminar en condena.
Por qué esta absolución es jurídicamente tan importante
Esta resolución tiene un enorme valor jurídico porque recuerda varios principios esenciales del proceso penal.
El primero es que la presunción de inocencia no se destruye con sospechas, intuiciones o coincidencias documentales insuficientes. Se destruye con prueba de cargo real y bastante.
El segundo es que, en delitos tecnológicos o patrimoniales cometidos a distancia, no basta con presentar un documento bancario, una línea telefónica o una identificación formal si no se acredita después la verdadera conexión material entre esa persona y la maniobra delictiva.
Y el tercero es que el tribunal no puede suplir con conjeturas lo que la investigación no ha acreditado. Si no existe trazabilidad suficiente del dinero, si no se prueba quién abrió realmente la cuenta, si no se acredita que el acusado manejó o disfrutó los fondos, y si además aparecen elementos objetivos que apuntan a terceros distintos, la consecuencia correcta en Derecho es la absolución.
Eso es exactamente lo que ocurrió aquí.
Estafas por Bizum, Wallapop y compraventas online: cada vez más frecuentes y cada vez más complejas
Desde el punto de vista práctico, esta sentencia refleja un fenómeno que vemos cada vez más en los despachos de derecho penal en Valencia y en toda España: el aumento de procedimientos por estafas en internet, fraudes por Bizum, engaños en Wallapop, suplantaciones de identidad y aperturas online de cuentas bancarias.
Muchos investigados llegan al procedimiento sin haber intervenido realmente en los hechos tal y como se les atribuyen. A veces su documentación ha sido utilizada por terceros. En otras ocasiones aparecen como titulares formales de una cuenta sin que exista una prueba bastante de control, disposición o beneficio. Y en otras, la investigación policial se queda en un primer escalón indiciario, pero no avanza hasta el verdadero autor.
Por eso, en este tipo de asuntos, la defensa debe ser minuciosa, técnica y muy bien orientada desde el principio.
Qué demuestra este caso sobre una buena defensa penal
Este nuevo resultado vuelve a demostrar que una defensa penal seria no se limita a negar los hechos de forma genérica. Lo decisivo es detectar dónde están las grietas probatorias de la acusación:
- si falta prueba directa o indiciaria suficiente,
- si no existe trazabilidad real del dinero,
- si hay dudas sobre la autenticidad de la apertura de cuentas,
- si la línea telefónica apunta a otra persona,
- o si la acusación está construida sobre una inferencia demasiado débil para sostener una condena.
En procedimientos por delito de estafa, especialmente cuando intervienen medios digitales, plataformas online o pagos instantáneos, estos detalles marcan absolutamente el resultado.
Borja Signes, abogado penalista en Valencia, en defensa de acusados por estafa
En Signes & Uribe Abogados trabajamos cada asunto penal con una idea muy clara: en un juicio penal no basta con que una acusación parezca verosímil; hace falta que quede acreditada con la contundencia que exige la ley.
Si estás buscando un abogado delito de estafa en Valencia, un abogado penalista en Valencia o defensa urgente en un procedimiento por estafa, fraude por Bizum, Wallapop o estafa informática, nuestro despacho analiza de forma exhaustiva la prueba, la trazabilidad de los hechos, la validez de los indicios y todos los puntos defensivos aprovechables.
Porque en Derecho Penal, cuando la prueba no alcanza el nivel exigible, la absolución no es una concesión: es la única respuesta jurídicamente correcta.
Si necesitas defensa penal por estafa en Valencia, contacta con Signes & Uribe Abogados en el 660442130.
